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jueves, 20 de diciembre de 2012

Canto y cuento

Libro de poemas para niños de entre cuatro y doce años.

El lector encontrará en Canto y cuento adivinanzas, romances, nanas, villancicos, acertijos... 

Una manera entretenida de jugar con las palabras y con las rimas, y de acercarse a la poesía.

 

Título: Canto y cuento
Autor: José Mateos
Editorial: Ajonjolí
Año: 2006
Signatura: I-P MAT can

jueves, 12 de abril de 2012

Canciones para todo el año

Son poesias graciosas, ágiles y fáciles de memorizar.

¿Redonda?
 La luna.
 ¿Redondo?
El sol.
¿Redonda?
La bola.
¿Redondo?
El balón (...)".
  •  
Los niños pasan jugando;
no dejan de ir y venir...
¿De cuando acá se pasean
las flores por el jardín?



Título: Canciones para todo el año
Autor: Ángela Figuera Aymerich
Editorial: Ajojolí
año: 2001
Signatura: I-8 FIG can

viernes, 13 de enero de 2012

Fantasmas en la niebla

“Fantasmas en la niebla” de Diego Martínez Torrón, es un compendio de poemas sorprendente de conceptos y definiciones, de declaración de intenciones y posicionamientos. Un posicionamiento, una toma de postura, valiente, política y poéticamente incorrectos, sobre el amor y la muerte, sobre la cultura y el arte, sobre la universidad, y sobre la poesía misma y la literatura. Es por su puesto una declaración de amor, o varias declaraciones de amor: al amor malogrado en plena madurez y felicidad.

Título: Fantasmas en la niebla
Autor: Diego Martínez Torrón
Editorial: Algaida poesía
Año: 2009
Signatura: P MAR fan

viernes, 25 de marzo de 2011

Poesia de mujeres luchadoras.

Me estremeció la mujer que empinaba a sus hijos hacia la estrella de aquella otra madre mayor y cómo los recogía del polvo teñido para enterrarlos debajo de su corazón.

Me estremeció la mujer del poeta, el caudillo siempre a la sombra y llenando un espacio vital.

Me estremeció la mujer que incendiaba los trillos de la melena invencible de aquel alemán.

Me estremeció la muchacha hija de aquel feroz continente que se marchó de su casa para otra, de toda la gente.

Me han estremecido un montón de mujeres,
mujeres de fuego, mujeres de nieve.

Pero lo que me ha estremecido hasta perder casi el sentido lo que a mi más me ha estremecido son tus ojitos, mi hija, son tus ojitos divinos.

Me estremeció la mujer que parió once hijos en el tiempo de la harina y un kilo de pan y los miró endurecerse mascando carijos.

Me estremeció porque era mi abuela, además. Me estremecieron mujeres que la historia anotó entre laureles y otras desconocidas, gigantes que no hay libro que las aguante.

Me han estremecido un montón de mujeres mujeres de fuego, mujeres de nieve. Pero lo que me ha estremecido hasta perder casi el sentido lo que a mi más me ha estremecido son tus ojitos, mi hija, son tus ojitos divinos. "

Silvio, gira España 2006

miércoles, 19 de enero de 2011

Calcomanías; 20 poemas para ser leidos en el tranvía

Oliverio Girondo es uno de los escritores esenciales del vanguardismo literario en lengua española, especialmente ubicado en el ultraísmo. El poeta recorre el mundo, toca el nervio de los lugares, anota vivencias, gesticula, se humaniza, es rápido, burlón, audaz, violento e irreverente, incluso subversivo. Es una poesía que no sólo no ha envejecido sino que conserva toda su fuerza afirmativa y juvenil.




Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangunlan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehúyen, se evaden y se entregan.

Título: Calcomanías
Autor: Oliverio Girondo
Editorial: Renacimiento
Año: 2007
Signatura: P GIR cal

jueves, 9 de diciembre de 2010

A palo seco

A palo seco, es esencialmente, la toma de conciencia de que cada día que pasa es un día menos y nuestra vida se va llenando de rostros y rostros que ya no volvemos a ver.
No es un libro escrito bajo la herida del paso del tiempo,es un libro sobre las mentiras cuando se descubren de gople y la vida no es lo que parecía ser.

La paradoja
Me pegó mi padre, poco, pero un día.

Mi hermano mayor, otro día, fuerte.

Me pego mi madre sin usar las manos.

Me pegó el maestero con pena y con rabia.

Más ninguno de ellos llegó a lastimarme

como luego la vida, cuando me quitó

a mi hermano, a mis padres y al maestro.
La paradoja, Dios, la paradoja.

Ahora, por fin, ya podrán perdonarme




Título: A palo seco

Autor: Antonio Hernández
Editorial: rd editoresAño: 2007
Signatura: P HER apa

jueves, 11 de noviembre de 2010

Días sin pan, Antología

Roger Wolfe poeta, ensayista y novelista español nacido en Inglaterra. Gran impulsor del realismo contemporáneo.
Dias sin pan, es una poesia cargada de verdad humana, de coraje expresivo y de pasión.
LA MÚSICA

SI la muerte
en algo
se parece
al Réquien
de Mozart,
embarcadme
esta misma
noche.
(Y si no,
tampoco importa.
Con que suene
bastará)

Roger Wolfe

Título: Días sin pan, Antología
Autor: Roger Wolfe
Editorial: Renacimiento
Año: 2007
Signatura: P WOL dia

jueves, 28 de octubre de 2010

Miguel Hernández

En Homenaje al poeta en el centenario de su nacimiento


LA BOCA
[Poema: Texto completo]

Boca que arrastra mi boca:
boca que me has arrastrado:
boca que vienes de lejos
a iluminarme de rayos.

Alba que das a mis noches
un resplandor rojo y blanco.
Boca poblada de bocas:
pájaro lleno de pájaros.
Canción que vuelve las alas
hacia arriba y hacia abajo.
Muerte reducida a besos,
a sed de morir despacio,
das a la grama sangrante
dos fúlgidos aletazos.
El labio de arriba el cielo
y la tierra el otro labio.

Beso que rueda en la sombra:
beso que viene rodando
desde el primer cementerio
hasta los últimos astros.
Astro que tiene tu boca
enmudecido y cerrado
hasta que un roce celeste
hace que vibren sus párpados.

Beso que va a un porvenir
de muchachas y muchachos,
que no dejarán desiertos
ni las calles ni los campos.

¡Cuánta boca enterrada,
sin boca, desenterramos!

Beso en tu boca por ellos,
brindo en tu boca por tantos
que cayeron sobre el vino
de los amorosos vasos.
Hoy son recuerdos, recuerdos,
besos distantes y amargos.

Hundo en tu boca mi vida,
oigo rumores de espacios,
y el infinito parece
que sobre mí se ha volcado.

He de volverte a besar,
he de volver, hundo, caigo,
mientras descienden los siglos
hacia los hondos barrancos
como una febril nevada
de besos y enamorados.

Boca que desenterraste
el amanecer más claro
con tu lengua. Tres palabras,
tres fuegos has heredado:
vida, muerte, amor. Ahí quedan
escritos sobre tus labios.

Miguel Hernández

jueves, 7 de octubre de 2010

Poemas y canciones de Rafael de León

Rafael de León pertenece por derecho propio a la denominada "Generación del 27" de los poetas españoles, aunque un incomprensible olvido ha hecho que nunca figure como tal. De ningún poeta español del siglo pasado, han sido tan recitadas sus poesías y tan cantadas las letras de sus canciones. En casi toda su obra, está inspirada en ambientes muy típicos de Andalucía.



Título: Poemas y canciones de Rafael de León
Editorial: Ediciones Alfar
Año: 1997
Signatura: A-P LEO poe

viernes, 1 de octubre de 2010

Poesía del mes: Palabras para Julia



Palabras para Julia


Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable,
hija mía es mejor vivir con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada,
te sentirás perdida o sola,
tal vez querrás no haber nacido,
yo se muy bien que te dirán que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado,
entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.
Un hombre solo
una mujer
así tomados de uno en uno
son como polvo
no son nada,
pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otros hombres,
tu destino está en los demás,
tu futuro es tu propia vida,
tu dignidad es la de todos,
entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino,
nunca digas no puedo más y aquí me quedo,
la vida es bella
tú verás como a pesar de los pesares
tendrás amor
tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es será todo tu patrimonio,
perdóname no sé decirte nada más,
pero tú comprende que yo aún estoy en el camino,
y siempre siempre acuérdate de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.

José Agustín Goytisolo *

*José Agustín Goytisolo : 13 de abril de 1928, Barcelona (España) - 19 de marzo de 1999, Barcelona (España). Poeta y escritor español perteneciente a la llamada "Generación de los 50"; persona de gran compromiso moral y político y un profundo humanismo.

martes, 27 de julio de 2010

Miguel Hernández

Vuelo
[Poema: Texto completo]


Sólo quien ama vuela. Pero, ¿quién ama tanto
que sea como el pájaro más leve y fugitivo?
Hundiendo va este odio reinante todo cuanto
quisiera remontarse directamente vivo.

Amar ... Pero, ¿quién ama? Volar ... Pero, ¿quién vuela?
Conquistaré el azul ávido de plumaje,
pero el amor, abajo siempre, se desconsuela
de no encontrar las alas que da cierto coraje.

Un ser ardiente, claro de deseos, alado,
quiso ascender, tener la libertad por nido.
Quiso olvidar que el hombre se aleja encadenado.
Donde faltaban plumas puso valor y olvido.

Iba tan alto a veces, que le resplandecía
sobre la piel el cielo, bajo la piel el ave.
Ser que te confundiste con una alondra un día,
te desplomaste otro como el granizo grave.

Ya sabes que las vidas de los demás son losas
con que tapiarte: cárceles con que tragar la tuya.
Pasa, vida, entre cuerpos, entre rejas hermosas.
A través de las rejas, libre la sangre afluya.

Triste instrumento alegre de vestir; apremiante
tubo de apetecer y respirar el fuego.
Espada devorada por el uso constante.
Cuerpo en cuyo horizonte cerrado me despliego.

No volarás. No puedes volar, cuerpo que vagas
por estas galerías donde el aire es mi nudo.
Por más que te debatas en ascender, naufragas.
No clamarás. El campo sigue desierto y mudo.

Los brazos no aletean. Son acaso una cola
que el corazón quisiera lanzar al firmamento.
La sangre se entristece de debatirse sola.
Los ojos vuelven tristes de mal conocimiento.

Cada ciudad, dormida, despierta loca, exhala
un silencio de cárcel, de sueño que arde y llueve
como un élitro ronco de no poder ser ala.
El hombre yace. El cielo se eleva. El aire mueve.

miércoles, 30 de junio de 2010

Miguel Hernandez

Las manos
[Poema: Texto completo]




Dos especies de manos se enfrentan en la vida,
brotan del corazón, irrumpen por los brazos,
saltan, y desembocan sobre la luz herida
a golpes, a zarpazos.

La mano es la herramienta del alma, su mensaje,
y el cuerpo tiene en ella su rama combatiente.
Alzad, moved las manos en un gran oleaje,
hombres de mi simiente.

Ante la aurora veo surgir las manos puras
de los trabajadores terrestres y marinos,
como una primavera de alegres dentaduras,
de dedos matutinos.

Endurecidamente pobladas de sudores,
retumbantes las venas desde las uñas rotas,
constelan los espacios de andamios y clamores,
relámpagos y gotas.

Conducen herrerías, azadas y telares,
muerden metales, montes, raptan hachas, encinas,
y construyen, si quieren, hasta en los mismos mares
fábricas, pueblos, minas.

Estas sonoras manos oscuras y lucientes
las reviste una piel de invencible corteza,
y son inagotables y generosas fuentes
de vida y de riqueza.

Como si con los astros el polvo peleara,
como si los planetas lucharan con gusanos,
la especie de las manos trabajadora y clara
lucha con otras manos.

Feroces y reunidas en un bando sangriento
avanzan al hundirse los cielos vespertinos
unas manos de hueso lívido y avariento,
paisaje de asesinos.

No han sonado: no cantan. Sus dedos vagan roncos,
mudamente aletean, se ciernen, se propagan.
Ni tejieron la pana, ni mecieron los troncos,
y blandas de ocio vagan.

Empuñan crucifijos y acaparan tesoros
que a nadie corresponden sino a quien los labora,
y sus mudos crepúsculos absorben los sonoros
caudales de la aurora.

Orgullo de puñales, arma de bombardeos
con un cáliz, un crimen y un muerto en cada uña:
ejecutoras pálidas de los negros deseos
que la avaricia empuña.

¿Quién lavará estas manos fangosas que se extienden
al agua y la deshonran, enrojecen y estragan?
Nadie lavará manos que en el puñal se encienden
y en el amor se apagan.

Las laboriosas manos de los trabajadores
caerán sobre vosotras con dientes y cuchillas.
Y las verán cortadas tantos explotadores
en sus mismas rodillas.

viernes, 21 de mayo de 2010

Miguel Hernandez

Menos tu vientre
[Poema: Texto completo]




Menos tu vientre,
todo es confuso.
Menos tu vientre,
todo es futuro
fugaz, pasado
baldío, turbio.
Menos tu vientre,
todo es oculto.
Menos tu vientre,
todo inseguro,
todo postrero,
polvo sin mundo.
Menos tu vientre,
todo es oscuro.
Menos tu vientre
claro y profundo.

viernes, 30 de abril de 2010

Miguel Hernandez

Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío [Poema: Texto completo]


Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda.
Limpidez cuya extraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda..

¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.

No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.

Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.

Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.

Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es de día.

lunes, 29 de marzo de 2010

Miguel Hernández: La boca



La boca
[Poema: Texto completo]


Boca que arrastra mi boca:
boca que me has arrastrado:
boca que vienes de lejos
a iluminarme de rayos.
Alba que das a mis noches
un resplandor rojo y blanco.
Boca poblada de bocas:
pájaro lleno de pájaros.

Canción que vuelve las alas
hacia arriba y hacia abajo.
Muerte reducida a besos,
a sed de morir despacio,
das a la grama sangrante
dos fúlgidos aletazos.
El labio de arriba el cielo
y la tierra el otro labio.

Beso que rueda en la sombra:
beso que viene rodando
desde el primer cementerio
hasta los últimos astros.
Astro que tiene tu boca
enmudecido y cerrado
hasta que un roce celeste
hace que vibren sus párpados.

Beso que va a un porvenir
de muchachas y muchachos,
que no dejarán desiertos
ni las calles ni los campos.
¡Cuánta boca enterrada,
sin boca, desenterramos!

Beso en tu boca por ellos,
brindo en tu boca por tantos
que cayeron sobre el vino
de los amorosos vasos.
Hoy son recuerdos, recuerdos,
besos distantes y amargos.

Hundo en tu boca mi vida,
oigo rumores de espacios,
y el infinito parece
que sobre mí se ha volcado.

He de volverte a besar,
he de volver, hundo, caigo,
mientras descienden los siglos
hacia los hondos barrancos
como una febril nevada
de besos y enamorados.

Boca que desenterraste
el amanecer más claro
con tu lengua. Tres palabras,
tres fuegos has heredado:
vida, muerte, amor. Ahí quedan
escritos sobre tus labios.

lunes, 22 de marzo de 2010

Día Internacional de la Poesia

La UNESCO, a partir del 2001 propuso que el 21 de marzo se celebrara a la palabra poética con el propósito de consagrar la palabra esencial y la reflexión sobre nuestro tiempo.

"Es evidente que una acción mundial a favor de la poesía daría un reconocimiento y un impulso nuevo a los movimientos poéticos nacionales, regionales, e internacionales. Esta acción debería tener como objetivo principal sostener la diversidad de los idiomas a través de la expresión poética y dar a los que están amenazados la posibilidad de expresarse en sus comunidades respectivas". Unesco

Para esa gente necesaria

GENTE

Hay gente que con solo decir una palabra
Enciende la ilusión y los rosales;
Que con solo sonreír entre los ojos
Nos invita a viajar por otras zonas,
Nos hace recorrer toda la magia.

Hay gente que con solo dar la mano
Rompe la soledad, pone la mesa,
Sirve el puchero, coloca las guirnaldas,
Que con solo empuñar una guitarra
Hace una sinfonía de entrecasa.

Hay gente que con solo abrir la boca
Llega a todos los límites del alma,
Alimenta una flor, inventa sueños,
Hace cantar el vino en las tinajas
Y se queda después, como si nada

Y uno se va de novio con la vida
Desterrando una muerte solitaria
Pues sabe que a la vuelta de la esquina
Hay gente que es así, tan necesaria.

Hamlet Lima Quintana

miércoles, 17 de marzo de 2010

Miguel Hernández: Aceituneros


En homenaje al poeta en el centenario de su nacimiento.


Aceituneros
[Poema: Texto completo]

Miguel Hernández

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién,
quién levantó los olivos?

No los levantó la nada,
ni el dinero, ni el señor,
sino la tierra callada,
el trabajo y el sudor.

Unidos al agua pura
y a los planetas unidos,
los tres dieron la hermosura
de los troncos retorcidos.

Levántate, olivo cano,
dijeron al pie del viento.
Y el olivo alzó una mano
poderosa de cimiento.

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién
amamantó los olivos?

Vuestra sangre, vuestra vida,
no la del explotador
que se enriqueció en la herida
generosa del sudor.

No la del terrateniente
que os sepultó en la pobreza,
que os pisoteó la frente,
que os redujo la cabeza.

Árboles que vuestro afán
consagró al centro del día
eran principio de un pan
que sólo el otro comía.

¡Cuántos siglos de aceituna,
los pies y las manos presos,
sol a sol y luna a luna,
pesan sobre vuestros huesos!

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
pregunta mi alma: ¿de quién,
de quién son estos olivos?

Jaén, levántate brava
sobre tus piedras lunares,
no vayas a ser esclava
con todos tus olivares.

Dentro de la claridad
del aceite y sus aromas,
indican tu libertad
la libertad de tus lomas.

lunes, 22 de febrero de 2010

Miguel Hernández - Serrat


De nuevo el trovador con la poesía, en este caso Serrat con el poeta de la Generación del 27, Miguel Hernández.

Este año se cumple el centenario del nacimiento del poeta y es la manera de Serrat de colaborar con la poesía y al recuerdo de un poeta contemporaneo de nuestra literatura.

El disco contará con 13 canciones, llamado "Hijo de la luz y de la sombra", todas ellas poemas, siendo una prolongación del que apareció en 1972 y también un complemento del mismo.




Eres la noche, esposa: la noche en el instante
mayor de su potencia lunar y femenina.
Eres la medianoche: la sombra culminante
donde culmina el sueño, donde el amor culmina.

Daré sobre tu cuerpo cuando la noche arroje
su avaricioso anhelo de imán y poderío.
Un astral sentimiento febril me sobrecoge,
incendia mi osamenta con un escalofrío.

Eres la noche, esposa
Eres la noche, esposa
Eres la noche, esposa
y yo soy el mediodia.

La noche se ha encendido como una sorda hoguera
de llamas minerales y oscuras embestidas.
Y alrededor la sombra late como si fuera
las almas de los pozos y el vino difundidas.

Pide que nos echemos tú y yo sobre la manta,
tú y yo sobre la luna, tú y yo sobre la vida.
Pide que tú y yo ardamos fundiendo en la garganta,
con todo el firmamento, la tierra estremecida.

Eres la noche, esposa
Eres la noche, esposa
Eres la noche, esposa
y yo soy el mediodia.

Caudalosa mujer: en tu vientre me entierro.
Tu caudaloso vientre será mi sepultura.
Si quemaran mis huesos con la llama del hierro,
verían que grabada llevo allí tu figura.

Con el amor a cuestas, dormidos y despiertos,
seguiremos besándonos en el hijo profundo.
Besándonos tú y yo se besan nuestros muertos,
se besan los primeros pobladores del mundo.

Eres la noche, esposa
Eres la noche, esposa
Eres la noche, esposa
y yo soy el mediodia.

Eres la noche, esposa
y yo soy el mediodia.